Las plantas de temporada son aquellas plantas que se siembra nuevamente todos los años, tienen por lo general unas flores muy vistosas y son la alegría del jardín durante unos pocos meses, el colorido, su facilidad de crecimiento y su económico precio son algunas de las ventajas que nos pueden aportar.
Las plantas de temporada son aquellas que tienen una vida de unos cuantos meses, cuando pasa este tiempo se sacan y se tiran, si bien hay algunas especies que son denominadas bianuales porque son capaces de aguantar un par de años, aunque esto varia mucho lógicamente dependiendo del clima en el que se desarrolle la planta, aunque como hemos dichos pueda tener una vida de dos años en la segunda floración es mucho menor que la primera y va degenerando progresivamente, entre las especies anuales de plantas podemos destacar la Caléndula, Cresta de gallo, Agérato, Impatiens, Petunia, Banderilla, entre otras muchas especies.
Entre las bianuales que aunque repetimos depende mucho del clima el numero de floraciones que puede conseguir podemos destacar los Pensamientos, Campanuda, Digital y Alheli entre las principales. Estas especies tienen dos estadios de crecimiento uno en el primer año y otro en el segundo, dependiendo de la estación en que se planten del primer año, tendrán una floración en el segundo.
Al ser plantas de costo económico y tener que replantarlas anualmente son ideales para poder experimentar con agrupaciones cromáticas, y poder hacer juegos entre una variedad y otra, todas tienen una característica común el intenso colorido lo que le da ese toque de alegría a nuestro jardín. Son ideales igualmente para rellenar espacios intermedios entre árboles y arbustos, o agrupaciones de arbustos recién plantados que se vean muy separados.
Como en casi todas las plantas de nuestro jardín a la hora de adquiridlas tenemos dos opciones o comprar planta pequeña en el vivero que repetimos tienen un costo realmente económico, o optar por el semillado, esta segunda opción nos dedicara un poco más de tiempo en la preparaciónde la tierra, regado y aclarado de plántulas. Si optamos por esta opción debemos tener en cuenta la época de siembra, la mayoría de las plantas se sembraran en primavera y florecerán en verano o otoño, si las heladas en la zona son débiles o no existen se puede sembrar en otoño para que florezcan en la primavera siguiente.
En otoño podremos plantar para que florezca en primavera la Caléndula, Salvia y Agérato entre otras.
Entre las bianuales que si nos aguantaran las heladas podemos destacar la Malva y el clavel de poeta se sembrara a mediados de verano para que florezca a final del invierno.
Para la siembra en algunas ocasiones con determinadas especies será aconsejable utilizar semilleros para protegerlos del frió y una vez haya pasado el riesgo de heladas transplantarlo al exterior.
Se puede plantar directamente en la tierra de jardín estas especies Amapola de California, Tapetes, Phlox, Zinia, Girasol y Guisantes de olor. Para ello prepararemos bien el suelo labrando la tierra y añadiendo un abono orgánico, (mantillos o estiércol) Se repartirá homogéneamente las semillas en la tierra preparada y si mezclamos distintas especies lo señalaremos en la tierra con una marca para saber que hay en cada sitio, debemos de proteger las semillas con una capa de mantillo para darle calor. Cuando empiece el crecimiento es necesario aclara la tierra para dejar la cantidad definitivas de plantas que crecerán en el sitio, esta distancia depende de la especie pero por lo general ronda una media de 25 a 40 centímetros
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